sábado, 7 de junho de 2014

Juan Rulfo Biografía cronológica del escritor mexicano Por Crystal Harlan



Juan Rulfo
Biografía cronológica del escritor mexicano
Por Crystal Harlan



Si bien no fue un escritor prolífico, hoy se considera uno de los más importantes de la literatura universal. Su obra maestra Pedro Páramo es un exponente principal del realismo mágico.

1917
Nace el 16 de mayo en Apulco, Jalisco, aunque su nacimiento fue registrado en la ciudad de Sayula. Su padre es Juan Nepomuceno Pérez Rulfo y su madre es María Vizcaíno Arias. Juan Rulfo es el segundo de cuatro hijos y vive los primeros años de su infancia en el pueblo de San Gabriel.

1923
Fallece su padre asesinado.

1924
Inicia sus estudios de primaria.

1926
Comienza a explorar la biblioteca que el cura Irineo Monroy depositó en la casa de la familia Rulfo.

1927
Continúa sus estudios en un internado en Guadalajara. A finales del año fallece su madre de ahí que el joven Rulfo se queda huérfano. Vive con su abuela y después en un orfanato.

1932
Tras no poder matricularse en la Preparatoria de la Universidad de Guadalajara por estar en huelga, estudia en un seminario en la misma ciudad.

1936
Se traslada a la ciudad de México, pero sólo puede inscribirse como oyente en la Universidad Nacional porque no puede revalidar sus estudios realizados en Jalisco. Toma cursos de historia del arte y lee mucho sobre la historia, antropología y fotografía de México. Comienza a trabajar en la Secretaría de Gobernación, donde conoce al escritor Efrén Hernández.

1940
Viaja extensamente por el país.

1945
Publica su primer cuento "La vida no es muy seria en sus cosas" en la revista América y los cuentos "Nos han dado la tierra" y "Macario" en la revista Pan. También en esta época comienza una relación romántica con Clara Aparicio Reyes.

1946
Trabaja en Goodrich Euzkadi, una empresa aeronáutica y productor de neumáticos.

1947
Publica "Es que somos muy pobres" en la revista América.

1948
Se casa con Aparicio, con quien tendrá cuatro hijos.

1949
Publica sus fotografías por primera vez en la revista América.

1950
Aparecen los cuentos "El llano en llamas" y "Talpa" en América.

1951
Publica el cuento "Diles que no me maten" en América.

1952
Obtiene una beca del Centro Mexicano de Escritores, fundado por la norteamericana Margaret Shedd. Publica "Metztitlán" un artículo ilustrado con sus fotografías en la revista Mapa.

1953
El Fondo de Cultura Económica publica su libro El llano en llamas, cuya primera edición reúne 15 cuentos, siete de los cuales ya se habían publicado en América. Ediciones posteriores incluirán cuentos adicionales. La primera edición pasó prácticamente desapercibida tanto por los críticos como por los lectores.

1954
Publica pasajes adelantados de su novela Pedro Páramo en las revistas Las letras patrias, Universidad de México y Dintel.

1955
El
Fondo de Cultura Económica publica la novela Pedro Páramo. A diferencia de la primera edición de su libro El llano en llamas, Pedro Páramo es bien acogido poco después de su publicación, y aparecen reseñas en revistas y periódicos de todo el país. A partir este año, Rulfo no publica más salvo dos cuentos y "El gallo de oro".
1957
Es galardonado con el Premio Xavier Villaurrutia por su novela Pedro Páramo.

1958
Termina de escribir El gallo de oro, aunque no se publicará hasta 1980. Pedro Páramo se traduce primero al alemán y después a varios otros idiomas.

1959
Colabora con el director Emilio Fernández para producir el cortometraje El despojo.

1960
Se traslada con su familia a la ciudad de Guadalajara, donde trabaja en una empresa de televisión. Sus fotografías aparecen en una pequeña exposición en dicha ciudad.

1962
Vuelve con su familia a la ciudad de México y trabaja en el Instituto Nacional Indigenista, al cargo de la edición de una importante colección de antropología.

1963
Se incluye una grabación de su voz en "
Voz viva de México", una fonoteca de escritores, de la Universidad Nacional Autónoma de México.
1964
Se estrena el filme El gallo de oro, basado en un cuento de Rulfo y dirigido por Roberto Gavaldón. También este año se filma otra película con un texto del escritor, La fórmula secreta, dirigida por Rubén Gámez.

1970
Es galardonado con el Premio Nacional de Literatura.

1980
Se realiza un Homenaje Nacional dedicado al escritor y se inaugura una exposición de sus fotografías en el Palacio de Bellas Artes. Publica El gallo de oro.

1981
Publica
Inframundo, un libro de sus fotografías.
1983
Recibe el Premio Príncipe de Asturias.

1986
El 7 de enero fallece en la ciudad de México.


http://literatura.about.com/od/Escritores-latinoamericanos/fl/Juan-Rulfo.htm

7 Famous Lost Literary Works By Jason Diamond



7 Famous Lost Literary Works
By Jason Diamond

On this day in 1956, while visiting the Ritz Hotel in Paris, Ernest Hemingway was alerted by the staff that he’d had two trunks stored there since the 1920s, and if he didn’t claim them, they’d be tossed in the trash. Hemingway was surprised when he claimed the luggage and found lost manuscripts and notes, some of which would eventually make up A Moveable Feast, one of the most famous literary memoirs ever.
Remembering the unlikely rescue of Hemingway’s work gives us a moment to pause and think about all the work by all the greats that didn’t actually make it. Whether tossed into the fire, stolen, or just plain lost in a box somewhere, here are a few storied pieces of writing that we’ll probably never get to read.


Parts two and three of Dead Souls, Nikolai Gogol

It’s hard to believe that one of the pillars of Russian literature is actually an unfinished masterpiece, but that’s the case with Gogol’s classic, which he tossed into the fireplace at the suggestion of Father Matthew Konstantinovskii.



Herman Melville’s Isle of the Cross

Melville’s publishers were idiots, because they rejected this novel by the Moby-Dick author. What exactly happened to the lost work by one of America’s greatest writers isn’t exactly clear, but over 150 years later, we’re still pissed off about it.
 
Marquis de Sade’s unpublished manuscripts

The son of literature’s most famous creep had all of his unfinished works tossed into the fire upon his father’s death. 


Arthur Rimbaud’s “La Chasse spirituelle”

Verlaine claimed that “La Chasse spirituelle” was Rimbaud’s greatest work, and that’s probably why a librarian and an actor tried, and almost succeeded, in convincing us that they had discovered it. Sadly, as part of a notebook full of work supposedly misplaced by one of Rimbaud’s schoolmates, it is lost to time.
James Joyce’s Stephen Hero

The first half of Joyce’s autobiographical novel was lost, so if you’re tempted to read what was basically a first draft for A Portrait of the Artist as a Young Man today, keep in mind that it’s an incomplete work.
Walter Benjamin’s mysterious manuscript

One of the 20th century’s greatest minds supposedly had a completed manuscript with him in a suitcase when he fled from the Nazis. Benjamin committed suicide a few weeks later, and nobody knows what happened to the suitcase. 

Sylvia Plath’s second novel

Double Exposure, or Double Take, unfinished at the time of her death in 1963, was lost sometime around 1970.

http://flavorwire.com/425772/7-famous-lost-literary-works/view-all

quinta-feira, 5 de junho de 2014

O livro sobre nada, Manoel de Barros



O livro sobre nada
Manoel de Barros


É mais fácil fazer da tolice um regalo do que da sensatez.
Tudo que não invento é falso.
Há muitas maneiras sérias de não dizer nada, mas só a poesia é verdadeira.
Tem mais presença em mim o que me falta.
Melhor jeito que achei pra me conhecer foi fazendo o contrário.
Sou muito preparado de conflitos.
Não pode haver ausência de boca nas palavras: nenhuma fique desamparada do ser que a revelou.
O meu amanhecer vai ser de noite.
Melhor que nomear é aludir. Verso não precisa dar noção.
O que sustenta a encantação de um verso (além do ritmo) é o ilogismo.
Meu avesso é mais visível do que um poste.
Sábio é o que adivinha.
Para ter mais certezas tenho que me saber de imperfeições.
A inércia é meu ato principal.
Não saio de dentro de mim nem pra pescar.
Sabedoria pode ser que seja estar uma árvore.
Estilo é um modelo anormal de expressão: é estigma.
Peixe não tem honras nem horizontes.
Sempre que desejo contar alguma coisa, não faço nada; mas quando não desejo contar nada, faço poesia.
Eu queria ser lido pelas pedras.
As palavras me escondem sem cuidado.
Aonde eu não estou as palavras me acham.
Há histórias tão verdadeiras que às vezes parece que são inventadas.
Uma palavra abriu o roupão pra mim. Ela deseja que eu a seja.
A terapia literária consiste em desarrumar a linguagem a ponto que ela expresse nossos mais fundos desejos.
Quero a palavra que sirva na boca dos passarinhos.
Esta tarefa de cessar é que puxa minhas frases para antes de mim.
Ateu é uma pessoa capaz de provar cientificamente que não é nada. Só se compara aos santos. Os santos querem ser os vermes de Deus.
Melhor para chegar a nada é descobrir a verdade.
O artista é erro da natureza. Beethoven foi um erro perfeito.
Por pudor sou impuro.
O branco me corrompe.
Não gosto de palavra acostumada.
A minha diferença é sempre menos.
Palavra poética tem que chegar ao grau de brinquedo para ser séria.
Não preciso do fim para chegar.
Do lugar onde estou já fui embora.

O apanhador de desperdícios
Uso a palavra para compor meus silêncios.
Não gosto das palavras
fatigadas de informar.
Dou mais respeito
às que vivem de barriga no chão
tipo água pedra sapo.
Entendo bem o sotaque das águas
Dou respeito às coisas desimportantes
e aos seres desimportantes.
Prezo insetos mais que aviões.
Prezo a velocidade
das tartarugas mais que a dos mísseis.
Tenho em mim um atraso de nascença.
Eu fui aparelhado
para gostar de passarinhos.
Tenho abundância de ser feliz por isso.
Meu quintal é maior do que o mundo.
Sou um apanhador de desperdícios:
Amo os restos
como as boas moscas.
Queria que a minha voz tivesse um formato
de canto.
Porque eu não sou da informática:
eu sou da invencionática.
Só uso a palavra para compor meus silêncios.

Retrato do artista quando coisa
A maior riqueza
do homem
é sua incompletude.
Nesse ponto
sou abastado.
Palavras que me aceitam
como sou
— eu não aceito.
Não aguento ser apenas
um sujeito que abre
portas, que puxa
válvulas, que olha o
relógio, que compra pão
às 6 da tarde, que vai
lá fora, que aponta lápis,
que vê a uva etc. etc.
Perdoai. Mas eu
preciso ser Outros.
Eu penso
renovar o homem
usando borboletas.

O fazedor de amanhecer
Sou leso em tratagens com máquina.
Tenho desapetite para inventar coisas prestáveis.
Em toda a minha vida só engenhei
3 máquinas
Como sejam:
Uma pequena manivela para pegar no sono.
Um fazedor de amanhecer
para usamentos de poetas
E um platinado de mandioca para o
fordeco de meu irmão.
Cheguei de ganhar um prêmio das indústrias
automobilísticas pelo Platinado de Mandioca.
Fui aclamado de idiota pela maioria
das autoridades na entrega do prêmio.
Pelo que fiquei um tanto soberbo.
E a glória entronizou-se para sempre
em minha existência.

Tratado geral das grandezas do ínfimo
A poesia está guardada nas palavras — é tudo que eu sei.
Meu fado é o de não saber quase tudo.
Sobre o nada eu tenho profundidades.
Não tenho conexões com a realidade.
Poderoso para mim não é aquele que descobre ouro.
Para mim poderoso é aquele que descobre as insignificâncias (do mundo e as nossas).
Por essa pequena sentença me elogiaram de imbecil.
Fiquei emocionado.
Sou fraco para elogios.

Prefácio
Assim é que elas foram feitas (todas as coisas) —
sem nome.
Depois é que veio a harpa e a fêmea em pé.
Insetos errados de cor caíam no mar.
A voz se estendeu na direção da boca.
Caranguejos apertavam mangues.
Vendo que havia na terra
Dependimentos demais
E tarefas muitas —
Os homens começaram a roer unhas.
Ficou certo pois não
Que as moscas iriam iluminar
O silêncio das coisas anônimas.
Porém, vendo o Homem
Que as moscas não davam conta de iluminar o
Silêncio das coisas anônimas —
Passaram essa tarefa para os poetas.

Os deslimites da palavra
Ando muito completo de vazios.
Meu órgão de morrer me predomina.
Estou sem eternidades.
Não posso mais saber quando amanheço ontem.
Está rengo de mim o amanhecer.
Ouço o tamanho oblíquo de uma folha.
Atrás do ocaso fervem os insetos.
Enfiei o que pude dentro de um grilo o meu
destino.
Essas coisas me mudam para cisco.
A minha independência tem algemas

Aprendimentos
O filósofo Kierkegaard me ensinou que cultura
é o caminho que o homem percorre para se conhecer.
Sócrates fez o seu caminho de cultura e ao fim
falou que só sabia que não sabia de nada.

Não tinha as certezas científicas. Mas que aprendera coisas
di-menor com a natureza. Aprendeu que as folhas
das árvores servem para nos ensinar a cair sem
alardes. Disse que fosse ele caracol vegetado
sobre pedras, ele iria gostar. Iria certamente
aprender o idioma que as rãs falam com as águas
e ia conversar com as rãs.

E gostasse mais de ensinar que a exuberância maior está nos insetos
do que nas paisagens. Seu rosto tinha um lado de
ave. Por isso ele podia conhecer todos os pássaros
do mundo pelo coração de seus cantos. Estudara
nos livros demais. Porém aprendia melhor no ver,
no ouvir, no pegar, no provar e no cheirar.

Chegou por vezes de alcançar o sotaque das origens.
Se admirava de como um grilo sozinho, um só pequeno
grilo, podia desmontar os silêncios de uma noite!
Eu vivi antigamente com Sócrates, Platão, Aristóteles —
esse pessoal.

Eles falavam nas aulas: Quem se aproxima das origens se renova.
Píndaro falava pra mim que usava todos os fósseis linguísticos que
achava para renovar sua poesia. Os mestres pregavam
que o fascínio poético vem das raízes da fala.

Sócrates falava que as expressões mais eróticas
são donzelas. E que a Beleza se explica melhor
por não haver razão nenhuma nela. O que mais eu sei
sobre Sócrates é que ele viveu uma ascese de mosca.

O menino que carregava água na peneira
Tenho um livro sobre águas e meninos.
Gostei mais de um menino
que carregava água na peneira.

A mãe disse que carregar água na peneira
era o mesmo que roubar um vento e
sair correndo com ele para mostrar aos irmãos.

A mãe disse que era o mesmo
que catar espinhos na água.
O mesmo que criar peixes no bolso.

O menino era ligado em despropósitos.
Quis montar os alicerces
de uma casa sobre orvalhos.

A mãe reparou que o menino
gostava mais do vazio, do que do cheio.
Falava que vazios são maiores e até infinitos.

Com o tempo aquele menino
que era cismado e esquisito,
porque gostava de carregar água na peneira.

Com o tempo descobriu que
escrever seria o mesmo
que carregar água na peneira.

No escrever o menino viu
que era capaz de ser noviça,
monge ou mendigo ao mesmo tempo.

O menino aprendeu a usar as palavras.
Viu que podia fazer peraltagens com as palavras.
E começou a fazer peraltagens.

Foi capaz de modificar a tarde botando uma chuva nela.
O menino fazia prodígios.
Até fez uma pedra dar flor.

A mãe reparava o menino com ternura.
A mãe falou: Meu filho você vai ser poeta!
Você vai carregar água na peneira a vida toda.

Você vai encher os vazios
com as suas peraltagens,
e algumas pessoas vão te amar por seus despropósitos!

Uma didática da invenção
I
Para apalpar as intimidades do mundo é preciso saber:
a) Que o esplendor da manhã não se abre com faca
b) O modo como as violetas preparam o dia para morrer
c) Por que é que as borboletas de tarjas vermelhas têm devoção por túmulos
d) Se o homem que toca de tarde sua existência num fagote, tem salvação
e) Que um rio que flui entre 2 jacintos carrega mais ternura que um rio que flui entre 2 lagartos
f) Como pegar na voz de um peixe
g) Qual o lado da noite que umedece primeiro.
etc.
etc.
etc.
Desaprender 8 horas por dia ensina os princípios.

II
Desinventar objetos. O pente, por exemplo.
Dar ao pente funções de não pentear. Até que
ele fique à disposição de ser uma begônia. Ou
uma gravanha.
Usar algumas palavras que ainda não tenham
idioma.

III
Repetir repetir — até ficar diferente.
Repetir é um dom do estilo.

IV
No Tratado das Grandezas do Ínfimo estava
escrito:

Poesia é quando a tarde está competente para dálias.
É quando
Ao lado de um pardal o dia dorme antes.
Quando o homem faz sua primeira lagartixa.
É quando um trevo assume a noite
E um sapo engole as auroras.

V
Formigas carregadeiras entram em casa de bunda.
VI
As coisas que não têm nome são mais pronunciadas
por crianças.

VII
No descomeço era o verbo.
Só depois é que veio o delírio do verbo.
O delírio do verbo estava no começo, lá
onde a criança diz: Eu escuto a cor dos
passarinhos.
A criança não sabe que o verbo escutar não
funciona para cor, mas para som.
Então se a criança muda a função de um
verbo, ele delira.
E pois.
Em poesia que é voz de poeta, que é a voz
de fazer nascimentos —
O verbo tem que pegar delírio.

VIII
Um girassol se apropriou de Deus: foi em
Van Gogh.

IX
Para entrar em estado de árvore é preciso
partir de um torpor animal de lagarto às
3 horas da tarde, no mês de agosto.
Em 2 anos a inércia e o mato vão crescer
em nossa boca.
Sofreremos alguma decomposição lírica até
o mato sair na voz .
Hoje eu desenho o cheiro das árvores.

X
Não tem altura o silêncio das pedras.

Ninguém é igual a Ninguém, Francisco Vaz Brasil






Ninguém = Ninguém
Ninguém tem = DNA

Nem a chuva é a mesma
em todo lugar

A lei não é 
igual para todos

Nem a riqueza o será

                     francisco vaz brasil